14.2.06

Renata se enamora


En algún momento de Sleepless in Seattle (más conocida como Sintonía de amor) la amiga de Meg Ryan le arroja en la cara un demasiado sincero “tu problema no es que quieras estar enamorada, tu problema es que quieras estar enamorada en un película”.

Y sí. ¿Por qué no? Y que en el momento del beso triunfal, pasen los títulos y uno no tenga que preocuparse por lo que viene después, que suele ser muy lindo pero también suele tener una agobiadora mezcla de rutina, confianzas y desconfiazas.

Entonces ¿por qué no celebrar este poco autóctono Día de San Valentín entre corazones de lo más cinematográficos, con un Top Five de esos momentos de pantalla grande que nos hacen suspirar al infinito, o por lo menos hasta que la peli se termina?


1) En el escalón más alto del podio está, por supuesto, sin una sola duda y sin necesidad de explicación alguna: Los amantes del círculo polar, de Julio Medem. “Claro, Otto el piloto”.

2) Casablanca. Un clásico, sí. Y uno de los pocos casos en que es la nobleza y no la billetera la que mata al galán.

3) Cuando Harry conoció a Sally. Para todos aquellos seres que, enamorados secretamente de su mejor amigo, siguen esperando el momento en que esa persona con la que comparten casi todo se anime, o haga el click, o descubra que nadie la va a cuidar como Harry, o se canse de estar sola, o lo que sea; dé el pasito final y comparta también la cama.

4) Cautivos del Amor, de Bertolucci. Porque tiene una de las declaraciones de amor más torpes, tiernas y conmovedoras de la historia de la humanidad.

5) Antes del amanecer. Porque nada le viene mejor a un viaje que una historia de amor que embellezca el paisaje. Porque no hay nada tan romántico como las despedidas llorando a moco tendido en aeropuertos o estaciones de trenes (sí, las de ómnibus también pueden servir). Porque existe Antes del Atardecer, como para que quienes apostábamos la vida en que sí se iban a reencontrar podamos (después de 10 años) decir: VISTEEEEEEE. Y finalmente, porque quien escribe estas líneas comparte plenamente el espíritu romántico de aquel viajero que de cada recorrido se trae un(a) novio(a).


Renata Burnett,
enviada especial a enamorarse en distintos puntos del globo y también en los más variados y melosos guiones cinematográficos.


Y sí, quedó afuera Eterno resplandor de una mente sin recuerdos. Pero esa es una historia de amor lo suficientemente complicada como para parecerse demasiado a la vida real.

2 Comments:

At 4:25 PM, Blogger lolamaar said...

llegue a tu blog de casualidad por primera vez y son fan de todas todas esas pelis que decís.
genial.

 
At 3:06 PM, Blogger Renata Burnett said...

Si nos gustan las mismas pelis, se escuchan recomendaciones sobre otras. Por qué no extender a un top ten!!!

 

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